............................................Todo lo que te puede interesar como persona que ama, escucha, ve, come y siente....................................
Cambiar la terminología, de enfermedad mental a "disforia de género". Esto es lo que ha hecho la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, en sus siglas en inglés) en la nueva edición de su manual de diagnóstico de enfermedades mentales cuando se refieren a las personas transexuales. La primera revisión a fondo que hacen en 20 años. Pasan de considerar a un transexual como una persona enferma y con trastornos psicológicos, a una persona que “siente angustia por no estar identificada con su sexo masculino o femenino”. Este cambio, responde por fin al llamamiento de cientos de miles de transexuales que exigen ser excluidos de los manuales psiquiátricos. Pero también de los grupos de activistas por la causa de todo el mundo. En España, hay entre 7.000 y 12.000 transexuales que hoy celebran esta medida. Aunque en su opinión llega tarde. El estigma de figurara como un enfermo social, se sumaba al rechazo social. Los largos tratamientos a los que se someten, las repetidas operaciones y la transformación física de un transexual, van ligadas, todavía en el años 2012, a un rechazo social que culmina en una mayor tasa de paro entre los transexuales. Según diferentes estudios realizados por las asociaciones de transexuales, este colectivo padece una tasa de paro de entre el 60% y el 80%. Aun así, este nuevo manual no se publicará hasta mayo del 2013. Junto a la eliminación de los transexuales como enfermos, desaparecerán otros términos como "Trastorno de la Identidad de Género", según ha explicado este martes una portavoz de la asociación. En Reflexiones de Hoy.
Mirando el panorama de los medios de comunicación se estrella contra mí una lamentable realidad: sigue existiendo la censura para controlar, en última instancia, la sociedad. Y es que, el control de la información, ha sido y será, la base del poder de los Estados que veían como enemigos a los medios.
La censura no es un elemento aislado en manos de dictadores, sino que también existe en aquellos que se han creado una imagen orgullosa de estandartes y cuidadores de la democracia.
Así, en países dictatoriales y autoritarios aplican diferentes niveles de control: desde la inexistencia de Internet como en Corea del Norte; la existencia de licencias sólo para afines al régimen y altos precios que dejan fuera a la mayoría de la sociedad, como es el caso de Cuba; hasta llegar a límites insospechados como en China, donde no se puede prohibir taxativamente el acceso a Internet al ser una herramienta clave para su economía, pero donde se implanta un control inhumano que viola los derechos fundamentales.
Al Estado Chino no le vale con implantar filtros y cerrar los cibercafés, sino que castigan con la pena capital a aquellos que consigan filtrar informaciones. El usuario de Internet está suscrito a un cuerpo de policía especial que le controla continuamente y que se centra en bloquear temas como: páginas de derechos humanos, de independencia del Tíbet o páginas de diarios intencionales de países capitalistas como la de The New York Times, The Wall Street Journal o la de CNN.
Sin olvidar sites que se atrevan a realizar críticas al régimen o desarrollen cualquier tipo de contenido sexual y/o religioso. A pesar de ello, los internautas siguen creciendo en China y ya es el país con más usuarios del mundo con unos 384 millones.
Pero Europa no se queda tan atrás, aunque es EEUU el máximo censor democrático. Los Estados democráticos se amparan en la legislación para hacer leyes en defensa del menor, control de la pornografía… cuando lo que hacen, a demás de filtrar estos temas, es llevarse por delante todo lo que no les gusta dentro del conglomerado de Internet.
Así, EEUU con motivo de la lucha antiterrorista, ha presentado Internet como la plataforma de reunión de los enemigos de la patria. Una creencia que les llevó en 2001 ha crear la Ley de Vigilancia en Internet por la que el FBI tiene pleno derecho a acceder, conservar y analizar correos electrónicos; e incluso, a pinchar equipos de todos aquellos usuarios que consideren extraños.
Si tenemos en cuenta que la mayoría de las comunicaciones on-line se hacen desde servidores que se localizan en Estados Unidos, el FBI se ha convertido en la policía mundial con acceso a toda cuenta y dato electrónico de cualquier punto del globo. En 2002, se abolieron las reglas anti-concentración.
Nuestro problema es que Europa ya ha empezado a copiar el modelo estadounidense. En mayo del 2002, el Parlamento Europeo aprobara una Directiva por la que se obligaba a los Gobiernos a legislar para que los ISP (Proveedores de Servicios Red) conservaran los datos y que las autoridades pudieran acceder a ellos.
Pero si esto nos sorprende, tendríamos que gritar casi horrorizados si fuésemos ciudadanos de Dinamarca o de Inglaterra, pues allí las autoridades pueden acceder a esos datos, almacenados por ley durante mínimo un año, sin ningún tipo de orden o permiso judicial. Tienen vía libre para actuar como quieran.
Pero estos no son los únicos ejemplos. Si buscamos algo más actual para demostrar como la concentración facilita que las empresas y los Estados entren en el control de la información, podemos buscar en las hemerotecas de los diarios para ver como numerosos ciudadanos denunciaron el bloqueo de páginas relacionadas con el movimiento 15-M en las bibliotecas públicas del Ayuntamiento de Madrid. O como hace unos meses nos despertábamos con la noticia delintento de control de las informacionesde RTVE.
Vivimos en una sociedad atareada hasta en los momentos de descanso. Corremos hacia el trabajo, corremos de vuelta a casa por que nos esperan las tareas domésticas, corremos cuando quedamos con alguien porque llegamos tarde, hasta corremos en vez de pasear por las calles de nuestra cuidad por que nuestros pies ya no están acostumbrados a otro ritmo.
A esta velocidad, nuestros ojos no ven, nuestro cerebro no piensa, nuestro corazón no siente. O al menos se ha inmunizado. Esto es lo que ocurre cuando pasamos por plazas típicas madrileñas que se han visto inundadas por la droga.
Me refiero a sitios como la Plaza de Embajadores, donde los vecinos y los transmutes que cogen diariamente la línea de metro se mezclan con drogas, semblantes delgados de desesperación y mafias que se aprovechan de una enfermedad social que nadie está dispuesto a asumir.
Las voces de los vecinos son acalladas. Sus quejas no encuentras respuesta o solución. Pero ¿quién escucha a los que se ven atrapados en las redes de la droga? En el imaginario colectivo lo tenemos asumido como un acto de diversión típico de jóvenes y adolescentes, o de ejecutivos agobiados que necesitan un empujoncito para aguantar sus jornadas de trabajo.
Pero no nos paramos a pensar que eso pude y de hecho acaba en vidas rotas y malgastadas en alguna acera de cuidad, en descampados buscando algo nuevo o en prisiones que encarcelan el alma y el cuerpo pero no las ansias por seguir drogándose.
Vivimos rodeados de esto, hasta tal punto que numerosas canciones nos lo cuentan sin que lo sepamos. Cuando las letras son en español no hay problema, pero ¿Qué sucede si son en inglés? Acabamos repitiéndolas como loros sin saber que estamos diciendo y sin comprender el verdadero significado de denuncia de su letra.
Por eso, propongo los siguientes ejemplos musicales. Una demostración de que no todos los secotes de la sociedad se han olvidado de los olvidados.
Letras para concienciarnos y que a veces hablan desde la propia experiencia.
Es cierto que nunca hemos tenido tantas oportunidades para informarnos, pero también lo es que nunca antes la palabra libertad y pluralidad había estado tan limitada. Este mundo de posibilidades que nos venden como si se tratase de un regalo de Navidad (ese regalo que hay que tener porque si no te quedas fuera), no existe.
“La información, con el agua y el aire, se ha convertido en el elemento más abundante del planeta, y como el agua y el aire es el más contaminado”decía Ignacio Ramonet.
La concentración da vía libre a los negocios de los Gobiernos hasta tal punto que, a cambio de beneficios cuantiosos, están permitiendo que entren empresas en sectores que nada tienen que ver con su razón social. Esto ocurre continuamente en los medios (vía conglomerados o procesos de concentración verticales). Pero también en otros ámbitos como el de la educación pública madrileña, donde empresas de seguridad y de la hostelería como Eulen y Arturo Cantoblanco se han hecho con la gestión de escuelas infantiles por cesión del Gobierno de la Comunidad.
Ahora en los medios mandan los bancos, las empresas de publicidad, de electricidad o de armamento entre otras, y el poder absoluto del Estado a costa de la propia credibilidad y del derecho a la información veraz y libre de los ciudadanos. La concentración amenaza al pluralismo porque al darse más importancia a la rentabilidad, colocan en los altos cargos de los medios a financieros que saben todo sobre inversión pero nada sobre periodismo.
Aún así, la concentración y la globalización no son fenómenos todopoderosos. También nos muestra un panorama global y sin barreras para intercambiar ideas, por lo que siempre es posible encontrar una vía para denunciar una injusticia o para llegar a esa información no interesada. Y para prueba, las páginas de información alternativas y los Centros de Medios.
Si no existiese la censura, el control y la concentración, quizás no habría necesidad de comunicar burlando los filtros y no conoceríamos páginas como: www.revelion.org liderada por Pascual Serrano, www.nodo50.org, www.kaosenlared.netowww.cubainformación.tv. Con estás páginas ha nacido el “quinto poder” para luchar contra el poder mediático. Lamentablemente los medios se han olvidado que ellos fueron el cuarto poder a servicio de la sociedad y ahora son “el brazo ideológico de la mundialización liberal”.
Siempre nos quedará una nueva duda ¿estás páginas son realmente “alternativas” o también cubren algún interés de un grupo empresarial? Seguramente si, pero al menos, accediendo a ellas podemos cubrir las dos caras de la moneda, de una moneda informativa siempre interesada que queda en manos de un receptor, esperemos, crítico.
El pasado
fin de semana hemos asistido a una lucha política de esas que hacen sacar los
colores, pero no el rojo o el azul como colores ideológicos que pueden
representar las necesidades, exigencias e ideas de las personas. Ni mucho
menos. En un par de días, han salido el rojo y el azul que materializan los
sentimientos de vergüenza y la frialdad de los partidos.
Cuando
la ciudadanía más necesita una clase política responsable y capaz de trabajar,
nos encontramos con una chiquillada en el patio del colegio peleándose por el
tú más y el tú menos. Tirándose piedras en vez de argumentos.
Las
redes sociales han sido protagonistas de cómo el Gobierno y la Oposición
dejaban los insultos a los que nos tienen acostumbrados en el Congreso, para
enfrentarse audiovisualmente con sendos ataques bajo los hashtag #nohandejadonada
y #vanaportodo. Un cruce de acusaciones que nada resuelve y que sólo busca
arañar unos cuantos votos de cara al futuro. Palabras grabadas en vídeos que
sólo consiguen aumentar la crispación entre una sociedad cada vez más
enfrentada.
Pero no enfrentada entre ellos, sino hacía los políticos. O
al menos esto es lo que se quiere demostrar el próximo 12 de Mayo.
Cuando ya todo el mundo decía que el Movimiento 15M había
muerto, que se había olvidado de la gente y de su lucha; lanzan un nuevo vídeo
para recoger las verdades y los miedos de la gente. Todo aquello que no se dice
en los videos de los partidos políticos.
Pero como con vídeos y actores no se solucionan las cosas,
han convocado una nueva manifestación para el 12 de Mayo en el que poder gritar
todos juntos y pacíficamente que es lo que queremos. Un par de días antes de
que se cumpla el aniversario del 15M que nació con la manifestación del mismo 12 de Mayo de hace una año, vuelven a llamar a la ciudadanía para que
“tomen la calle” y resucitar el espíritu que paralizo en centro de la capital y
de muchas otras ciudades.
¿Será igual que en el 15M o el 12M sólo será un recuerdo de
lo que fue? Esto no se puede saber, pero si te vas a quedar con la duda, toma
la calle el 12 de Mayo y compruébalo por ti
mismo.
♦ Intérpretes: Cary Grant, Rosalind Rusell, Ralph Bellamy, Helen Marck, Gene Lockhart, Porter Hall, Ernest Truex y Cliff Edwards.
Muchas veces nos quejamos de que la televisión y el cine no son educativos, que han perdido su calidad y se han desprendido de sus valores para abrazar un estilo de ocio sin sentido. Es cierto. Existe la televisión y el cine basura.
Pero por suerte, la historia nos deja grandes clásicos que nos enseñan a apreciar el arte del cine en todo su esplendor. En este caso he escogido una película del gran Howard Hawks que más que educar, nos enseña que es lo que no tenemos que hacer si queremos dedicarnos al mundo de los tabloides con un mínimo de honor y decoro.
Walter Burns, directo galante y sin escrúpulos de un periódico sensacionalista pero de gran tirada y seguimiento nacional, Morning Post, utiliza el caso de un hombre acusado del asesinato de un policía negro y condenado a la horca, para nutrir la primera página de su diario. Esta noticia que ha llenado sus páginas durante días alegando locura transitoria como defensa del acusado, puede dar un giro inesperado si se produce el indulto del hombre. Algo por lo que el periódico ha estado luchando, pero sin importarle el bien y la vida del condenado, sino por destacar y diferenciarse de la competencia que abogan por su ejecución.
Al mismo tiempo, y dándole casi más importancia, ocupara su tiempo a desplegar toda su astucia y todos sus trucos sucios (de tratos, contactos y de seducción) para intentar recuperar a su ex mujer, a punto de casarse de nuevo con un joven ingenuo y adinerado que todavía vive con su madre en Albany. Esta mujer es Hildy Johnson, una sagaz y aventurera reportera que sin embargo, está dispuesta a dejar la profesión para sentirse de nuevo humana y formar su familia.
Sin lugar a duda, “Luna Nueva” es una de las mejores comedias de Howard Hawks en la que se trata, de forma demoledora pero irónica, los problemas y violaciones diarias a la ética en el ejercicio de la labor periodística. Esta obra maestra del cine, muestra la falta de escrúpulos de algunos periodistas que juegan con la vida, intimidad y la verdad a cambio de fama, sobornos, pactos o, simplemente, de un sueldo y una columna a publicar un día más.
Como dice la crítica “nunca se trato con tanta acidez la profesión periodística”, pero es que también deja ver la deshumanización de la persona y las estrategias de manipulación y persuasión que van asociadas a aquella persona que tiene el don de la palabra. Una simple línea escrita en un periódico, pude cambiar el destino de una persona. Puede decidir si vive o muere.
Como el propio Walter Burns dice, la vida muchas veces nos demuestra cual es la “fuerza de periodismo”, una fuerza capaz de salvar vidas o de denunciar injusticias. Pero también, y esta es la cara más amarga que se nos enseña en esta película, capaz de mentir, manipular, sobornar y muchas otras prácticas que violan la ética para conseguir una exclusiva y la fama.
Si a todo esto le incluimos un componente de amor junto al de la investigación de un crimen y un fugitivo, encontramos que tenemos entre nuestras manos un cóctel molotov a punto de estallar por incumplimiento de las reglas éticas.
¿Hasta dónde vamos a llegar? Diariamente nuestros gobiernos nos piden comprensión. Comprensión hacia las subidas de impuestos, por los recortes continuados, por la eliminación de los elementos y servicios públicos. Y todo, bajo el amparo de un discurso común: hay que apretarse el cinturón en estos tiempos tan difíciles de crisis.
Es fácil hablar de austeridad cuando cobras varios sueldos que rozan los límites de lo indigno o cuando tu trabajo es estar detrás de una mesa intentando beneficiar a tu partido.
Pero la presión del cinturón es muy diferente para aquellos trabajadores que incluso se tienen que sentir afortunados por poder seguir siéndolo. A veces, aprieta tanto que se siente como el nudo de una soga que ahoga en la horca.
Quizás esto es lo que sentía el farmacéutico jubilado que decidió poner fin a su vida hace unos días en Grecia. Mayor carga simbólica era imposible. Ante el Parlamento griego, en plena Plaza Sintagma (símbolo de las protestas ciudadanas del país), el anciano quiso despedirse antes de meterse un tiro gritando: “No quiero dejar deudas a mis hijos”.
Cómo debe de apretar ese cinturón para decidir poner fin a una vida. Demasiado. Muy difícil de imaginar. Pero a este hombre, que en su país es considerado como un héroe de lucha contra el sistema, le pareció la mejor solución “antes de tener que buscar comida en la basura”, tal y como dijo en su nota de despedida.
Las reacciones no se han hecho esperar y Grecia vive de nuevo las protestas en sus calles. Protestas de unos jóvenes que culpan y responsabilizan directamente al Gobierno de la muerte de este hombre que sólo quería intentar poner fin a sus deudas y, no viendo la solución, intentó buscar una salida digna y reivindicativa tras 77 años de vida.
“El Gobierno, había aniquilado toda posibilidad para mi supervivencia”. Estas son las palabras que se recordarán.
Nuestros políticos deberían reflexionar ante el ascenso de suicidios (un 69% en Grecia) en los países ahogados por la crisis. Quizás es necesario más humanidad y menos juegos de finanzas entre los amigos de Europa.
Antes de nada, me gustaría avisar de la dureza de estas imágenes. Son crueles y desgarradoras pero ¿acaso la vida no se torna cruel cuando es absorbida por una guerra?
Cuando hermanos y vecinos luchan entre sí por apoyar o no aun régimen igualmente cruel, no existen los adjetivos bonitos. Todo se vuelve amargo e inhumano. Los derechos desaparecen como desaparece la vida de las personas.
En nombre del poder se han cometido las atrocidades más impensables a lo largo de la historia. En nombre de personas que se creen dioses y que mueven a masas ansiosas por una vida mejor, pero que no se dan cuenta de que estaban siendo manejadas.
Este vídeo descubre lo que muchos acallan. El descubrimiento de 13 cadáveres ejecutados por aquellos que siguen a Basher al Assad. No hay más que explicar, en esta ocasión, un vídeo si que vale más que mil palabras. En sólo un minuto de horror.
Mientras los sindicatos siguen peleándose con políticos y empresarios sobre el número real de personas que optaron por la huelga el pasado 29 de Marzo, como forma para protestar contra la nueva (ya he perdido la cuenta de cuantas van) reforma laboral; no nos damos cuenta de trucos y trampas que casi nunca se llegan a conocer.
El baile de cifras nunca falta, pero lo que no es tan común es que salga a la luz que determinados Ayuntamientos han hecho trampas para reducir el impacto de una huelga contra el partido al que ellos pertenecen y que actualmente ocupa La Moncloa.
Por suerte, para esto están las redes sociales. Cuando no pasaba la mitad de la jornada de huelga, Twitter quemaba con mensajes que aseguraban que en Valencia se había encendido el alumbrado público a plena luz del día. ¿Por qué? ¿Para qué? Y, algo muy importante en tiempos de crisis y austeridad, menos mal que todavía no había entrado en vigor la nueva subida del recibo de la luz.
Pues la respuesta nos la dan desde Economistas Frente a la Crisis, un grupo de economistas que, como el propio nombre de la formación dice, se han unido para ayudar a los ciudadanos a entender todo lo que está ocurriendo es estos momentos de crisis. La economía no se caracteriza especialmente por su fácil lenguaje.
Desde esta plataforma, se asegura que el consumo de luz es un índice de medida de incidencia de la huelga. En otras palabras, se supone que si la gente no hace huelga, va a trabajar y si no va a la manifestación, se queda en casa. En una o en otra circunstancia consumiría electricidad y luz. Si hay un consumo alto quiere decir que no se ha apoyado la huelga. O al menos, esto es lo que defiende la Patronal.
Y parece ser que también los políticos y responsables de Valencia que con su alumbrado público encendido todo el día, ayudaron a que se consumiera más luz y, por lo tanto, se entendiese que en esa Comunidad Autónoma no había ido mucha gente a la huelga. Las redes sociales decían lo contrario.
Sin embargo, esto es bastante engañoso. Economistas Frente a la Crisis defienden que se use otro índice de medida: el consumo únicamente vinculado a la producción, que es donde se nota si la gente va o no a trabajar.
Si nos centramos en este índice, se descubre que, al compararlos con las dos anteriores Huelgas Generales de 2002 (Gobierno de Aznar) y 2010 (de Zapatero), esta huelga tuvo 15 y 5 puntos más se seguimiento respectivamente.
Aquí las cifran no bailan aunque alguien tenga el descuido de no apagar las farolas.
Una forma de expresarse cuando la palabra es acallada, es el arte urbano.
Hace algunos meses, todavía era más que probable que mirando los periódicos o escuchando las ondas hercianas, nos llegaran informaciones desde ese lejano Oriente que cada vez sentimos más cercano. Las Revoluciones Árabes colmaron nuestra actualidad durante meses y meses, desde que al llegar la primavera, el pueblo egipcio rompiera sus barreras de represión para gritar en la calle sus quejas y desprenderse de sus temores.
A ellos, les siguieron los ciudadanos de Túnez, Yemen, Libia y Siria entre otros. Países que a muchos no les sonaban más que por estar erróneamente relacionados en el imaginario colectivo de la sociedad, con el turismo en el caso de Túnez, o con aspectos más negativos como el terrorismo y el petróleo. Pero en esos días, pasaron de ser sólo eso a ser un ejemplo a imitar hasta en los “países democráticos” entre comillas. Las Revoluciones Árabes se globalizaron y, con ello, se internacionalizó su adjetivo hasta convertirse en Revoluciones Occidentales en países supuestamente democráticos.
Ellos, luchaban por la libertad contra tiranos y dictadores. Nosotros, por obtener una democracia real en donde los políticos dejen de gastarse dinero de las arcas públicas en sus vidas, para escuchar a los ciudadanos y empezar a preocuparse por las vidas de los que le votaron. Tristemente sí, les dimos nuestros votos. Lo más preciado que nos queda junto a nuestra palabra y derecho a la disconformidad.
Meses después, nos despertamos y ni Egipto, ni el propio 15-M tenían un hueco en las informaciones. La agenda de verano de los medios se había acabado. Ya no se daba voz a los jóvenes de Londres, a los de Barcelona y mucho meno a los de Túnez o a los sirios olvidados por la Comunidad Internacional.
Siria, ese gran olvidado que, aunque aparece diariamente en los telediarios, continua la casi pasividad de la ONU y la Liga Árabe mientras mueren miles de personas. A día de hoy, más de 9.000 sirios han perdido la vida y 200.000 han abandonado su hogar por miedo a las torturas sistemáticas (según un informe de Amnistía y ACNUR).
Por suerte para nosotros, los medios tradicionales no son los únicos espacios para la información y la reflexión. Paseando por la Calle Alcalá (en su número 62), encuentras la Sede de La Casa Árabe que ha recogido una muestra fotográfica sobre de las pintadas y las intervenciones urbanas realizadas en los países del Magreb. Una forma de expresarse cuando la palabra es acallada, es el arte urbano.
Además, esta exposición recoge uno de los debates más abiertos: la fotografía como archivo o documento frente a la fotografía “estética” propiamente dicha. En el ámbito del arte contemporáneo es evidente que tanto una como otra, y un híbrido entre ambas, tienen cabida; siempre y cuando reúnan un criterio artístico de peso. En este caso, no sólo te encuentras con fotografía de archivo o documento, sino que el espacio, el montaje y la formalización visual de las fotografías (todo esto en conjunto e individualmente) adquieren un componente estético bastante atractivo. Cada una de las paredes de la exposición se cubren con graffitis que reproducen los existentes en las calles. Te introducen y localizan en el espacio real a cuenta del graffitero ymuralista Zeta/1970.
Y es que en este proyecto se hace un recorrido desde los inicios de la Primavera Árabe hasta el día de hoy mediante fotografías de de las intervenciones urbanas tanto del pueblo civil, como de artistas urbanos en stencil (estarcido) o graffiti. En un espacio separado por países, el recorrido empieza en Túnez hasta llegar a Siria.
Por ejemplo, en Túnez, lo más significativo es el documento gráfico de una intervención urbana relacionada con los vehículos del ex-dirigente Ben Alí, destruidos tras su derrocamiento. Así, se reproduce un discurso que relaciona los coches destruidos del dictador y los ciudadanos.
En Egipto, se da un paso más allá y no sólo se muestra la introducción del arte protesta en la urbe, sino que se documenta el proceso. El resultado es una pieza audiovisual donde un artista realiza retratos enormes de los mártires de la revolución contra el régimen de Mubarak, y donde se relata como uno de esos retratos fue tapado. Este hecho provocó una reacción civil inesperada y el artista tuvo que volver a dar vida al retrato.
Pasando por el espacio dedicado a Libia, descubrimos pintadas irónicas de Gadafi donde lo que más destaca es su bandera como símbolo de unidad e identidad nacional contra su dirigente.
He de recalcar que en muchas ocasiones se nota el influjo de lo que ha supuesto Internet en la vida de muchos jóvenes de allí. Por poner un ejemplo, en una fotografía muestra una ventana de Windows con el mensaje “Delete Ali? press Ok o Cancel”, sin duda una audacia digna de mención, donde las nuevas tecnologías les han permitido crean un lenguaje artístico combativo.
Pero quizás lo más interesante o el mensaje más potente nos lo da la pared dedicada a Siria. Tras ver paredes repletas de fotografías y graffitis, el espectador se encuentra con una pared en blanco donde únicamente yace la siguiente frase: “Espacio dedicado a las fotografías en las calles de Siria cuando esté permitido hacerlo”. Sin duda un broche de oro para finalizar esta exquisita exposición, pero también un mensaje que debe hacer que nuestras neuronas se manifiesten.
Las fotografías que se nos muestran, conforman una visión del auténtico clima de cambio en estos países impulsado por los más jóvenes que iniciaron una revolución en las calles. Pero de nada sirve que se haga una exposición si la realidad no puede ser conocida, si las fronteras del poder no están en las fronteras físicas de un país sino dentro del propio país impidiendo que sus ciudadanos puedan conocer lo que pasa. Si ellos mismos están desinformados, ¿cómo vamos a conocer “nosotros” señores de occidente” lo que ocurre?
Estas fotografías nos dan una respuesta: el arte urbano como una nueva forma de diálogo informativo que nos ayuda a conocer las reivindicaciones sociales de aquellos que no tienen posibilidades de anunciarlo de otra forma. Quizás las paredes de sus calles sean las nuevas páginas de los periódicos.
Cuantas veces habremos odio la famosa frase de: “una imagen vale más que mil palabras”. Un tópico, un refrán, un dicho ya redicho que todos asumimos como cierto y categórico.
Yo, como estudiante de las letras y amante del género radiofónico, he defendido siempre una postura contraria que dotaba a la palabra, ya fuera escrita o hablada, de una fuerza superior capaz de mover aquello que no conseguía ni la religión. Sin embargo, he de reconocer que las cosas cambian nos gusten o no, y que, en la actualidad, la ola de lo audiovisual nos inunda hasta empujarnos a una asfixiante tendencia hacia la imagen.
Por ello, en esta ocasión abogo por la actualidad gráfica que, desde su postura humorística, nos enseña la realidad y la rabiosa actualidad de los acontecimientos en las páginas de los periódicos. Pero quizás nos enseñen algo más, quizás nos estén demostrando que los radicalismo en las creencias, ya sean científicas, ideológicas, religiosas o teóricas, nunca fueron buenos. Nos muestra que nunca se es o blanco o negro, ni siquiera ya lo son los tabloides, y que por ello, no es o palabra o imagen, sino la unión.
Sentaros unos segundos a ver estas viñetas y pensar si serías capaces de entender su contenido si faltase alguno de sus dos componentes, si solo estuviesen creadas a base de imagen o de palabra.
No se me ocurre una prueba mejor para demostrar que la fuerza y la convicción no se consigue mediante la confrontación, sino mediante la colaboración.
- “Tal vez no. El caso es que no quisiste” (Nelle)
Con esta breve conversación entre el protagonista y su ayudante en el trabajo y en la vida, se pueden resumir a la perfección 110 minutos de mensajes plasmados en planos, imágenes, miradas, palabras y hechos. Unos hechos que en su día traumatizaron a una sociedad lejana ahora para nosotros pero que, aún en la actualidad, pueden ayudarnos a comprender nuevas cosas sobre nuestra profesión y sobre alguien que sintió la fuerza, o la avaricia necesaria, como para revolucionar el mundo de la escritura periodística.
Truman Capote no era sólo un periodista un tanto sensacionalista y un escritor de éxito, era también un genio y, como casi todos los genios, un hombre que vivía entre adelantado a su época y atormentado por el alcohol.
Ya desde pequeño empezó a destacar. Su infancia no fue fácil. Con una madre más preocupada por si misma que por la vida de su hijo, él centro su atención en otras actividades. Entre ellas, la ampliación de la retentiva hasta el punto que, con sólo leer una vez una página de algún texto, era capaz de memorizar el 94% de lo allí escrito. Esa era su gran virtud. Si a la perspicacia y ansias de fama que tenía le sumamos una memoria prodigiosa capaz de ponerse delante del entrevistado sin ningún papel ni bolígrafo para apuntar, obtenemos una nueva forma de llegar a los secretos de la gente.
Él no hacía entrevistas en profundidad, él rompía todas las barreras entre su voz y las vivencias de la gente hasta que le sintieran como un amigo y se atrevieran a mostrar lo que realmente pensaba. Conseguía que la gente se sincerase y dijese lo que pensaba y no lo que decía que pensaba. Luego, traicionaba a sus confesores plasmando sus palabras confiadas en las líneas de sus libros como hizo con “Desayuno en Tiffany’s” de 1958 con sus amigos los famosos, o como hemos podido ver en“A sangre fría” de 1966 con Perry y Dick. La primera novela de “no ficción”.
La inteligencia de Capote como investigador se muestra en cada uno de sus pasos. Aunque en un principio es limitada, pues necesita apoyarse en la labor de su amiga y documentalista Nell, lo que realmente es limitada no es su inteligencia o valores como periodista de investigación, sino su presencia. Debido a su forma de ser, de hablar o incluso de vestir, inconscientemente está presentando unas barreras en cuanto a la relación con la gente, que prefieren hablar de sus intimidades o dar ciertas informaciones a una mujer simpática y bien o normalmente vestida para la época y los habitantes del Kansas estadounidense de los años sesenta.
Pero una vez rota la brecha relacional, no hay quién le pare, ni si quiera su propia conciencia o ética personal que en ocasiones parece ser inexistente. Aunque en la película parece que Truman se encuentra con Perry en la cocina de la mujer del Sheriff por casualidad, todo está tremendamente pensado. Desde el principio sabe con quien tiene que hablar para conseguir la información que desea y, cuando se tuercen sus planes, es capaz de reconducir la situación. Por ejemplo, cuando el policía que investiga el caso descubre cuales son sus intenciones y que lo que busca es publicar y no ayudar a encontrar a los culpables, le desprecia tratándole como a un periodista más, una actitud que a Truman le molesta. Entonces, ¿qué hace él? Pone en marcha sus dotes de negociador y potencia su creatividad centrándose en la figura de su mujer. Sólo así consigue entran en el salón de esa familia y enterarse de todo lo que necesita.
Cuando mostrarse como un amigo que se torna en judas no es suficiente, siempre puede deslizar un sobre lleno de billetes de poder como hace con el Alcaide de la penitenciaria donde están Perry y Dick. ¿Es moral? No, pero si eficiente, te ayuda a allanar un camino con destino directo a la meta: el éxito.
Sabe perfectamente con quién debe hablar y con quien no y es aquí donde me ha llamado la atención una cosa: la debilidad. Truman se acerca a las personas más débiles de un conjunto de dos. Me explico. A lo largo de la película, se va encontrando con parejas (unidas por el amor o por la amistad) de las que puede obtener la información necesaria para su libro, ya sean el policía y su esposa, el Sheriff y su mujer o la pareja formada por Dick y Perry y, en todos los casos, centra su atención en la persona más débil del conjunto. Agasajándola con regalos y usando su influencia o fama, las contenta y se convierte en alguien de presencia agradable o en un amigo, pero todo con el propósito de llegar a la otra unidad del conjunto, a la persona que posee la verdadera información.